Punto de encuentro

CON “C” DE CARTA

(o una excusa cualquiera para celebrar, en verano, el Día del Libro)

Por Virginia Rodríguez Herrero

Todo empezó a finales de marzo. Para tratar de aportar mi granito de arena en medio del confinamiento, decidí grabarme contando cuentos -algunos míos, otros ajenos-, y compartirlos para que, quien los recibiera, tuviera una historia con la que amenizar el desayuno o el antes de dormir. El tiempo iba pasando y el confinamiento se alargaba. Un día pensé, ¿y si tanteo a las criaturas de mi entorno sobre qué personajes, qué temas, qué lugares, les gustaría leer en una historia? Empecé a enviar audios y a preguntar. Hubo muchas reacciones, algunas breves y concretas, otras extensas y llenas de sorprendentes ideas. Guardé aquellas respuestas, pensando que, quizá en el futuro, me podrían servir para dar forma a nuevos cuentos. Pero enseguida pensé que no, que no estaban destinadas a quedarse conmigo, que habían nacido en un momento y por una causa, y reclamaban volar. Así que me puse a fabricarles alas.

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ANÉCDOTAS #I

Las anécdotas de Irene Robles.

POR Irene Robles

Al comenzar a escribir, a veces resulta complicado redactar el principio de una historia, una primera frase que llame la atención, que enganche o simplemente que describa dónde y cómo empieza nuestro personaje.

A mí me gustaría contaros mi propia historia, desde el principio, especialmente cuando empecé a publicar, ya que quizá os resulte interesante, puede que os sintáis identificados o que incluso os ayude si vosotros también estáis empezando en esto de escribir.

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