MAVI PASTOR

Febrero, 2025

Hola, Mavi. ¿Cómo te presentarías ante un lector que no te conoce? ¿Nos cuentas un poco de ti?

Soy escritora, profesora de escritura creativa en diferentes asociaciones y la propietaria de la librería Sèneca Jove, especializada en literatura infantil y juvenil. En mi trayectoria profesional acumulo más de veinte años de experiencia educativa en varios niveles (desde educación infantil hasta universitaria) que se refleja en mis obras.

Escribo historias cotidianas, pues me gusta reflejar la realidad tanto en mis novelas contemporáneas, con toques feelgood, como en mis cuentos Montessori.

Sabemos que tienes publicadas varias obras. ¿Nos hablas de cada una de ellas?

La primera obra que publiqué fue «Cocinando con papá», un cuento Montessori con el que se inició la colección La Curiosa Carola. En esa misma colección se encuadra el cuento «Mirando las nubes», que nos invita a parar un poco el ritmo y a observar la naturaleza. Ambos están también disponibles en valenciano.

Relacionado con ellos y recogiendo mi experiencia como subdirectora de una escuela infantil en Londres, publiqué «101 actividades sensoriales para una educación respetuosa», una obra de no ficción muy pragmática enfocada tanto a familias como a educadores (maestros, pedagogos, etc.).

En paralelo a esta publicaciones, escribí y publiqué mis dos novelas, ambas de género feelgood y ambientadas en Elche. En «Amor tras los cuarenta» acompañamos a la protagonista en una etapa de crecimiento personal y autoafirmación, mientras que «El corazón del ágora Verde» pone en valor la importancia de la comunidad. Es decir, la primera es una historia individual y la segunda una historia coral.

Vemos que tu catálogo es muy variado. ¿Te planteas explorar nuevos géneros o vas a repetir con alguno de ellos en tu próximo proyecto?

Me defino siempre como una persona creativa y ecléctica, por lo que no descarto nada. Puedo cambiar de género, tal vez, pero siempre habrá elementos que caractericen mi forma de escribir, como la sencillez, el reflejo de la realidad y la puesta en valor de lo cotidiano. Además, los elementos sensoriales (olores, sabores, texturas…) siempre están presentes en mis historias. Y por supuesto, pienso escribir más libros de no ficción, dado que por mi trayectoria docente, me encanta explicar cosas y creo que tengo facilidad para ello.

Como autora autopublicada, ¿te encargas de todo el proceso editorial? ¿Qué parte disfrutas más y cuál te resulta más tediosa (escritura, edición, corrección, maquetación…?

Soy una autora autopublicada que delega ciertas partes del proceso, dado que soy consciente de mis limitaciones. Por ejemplo, cuento con una persona que se encarga del diseño de portada y la maquetación, del mismo modo que cuento con una correctora y un equipo de lectoras beta para la mejora del texto.

La parte más tediosa es la revisión del texto, pues lo releo con las revisiones que aporta cada miembro del equipo en las diferentes fases y se hace una fase larga. Disfruto mucho, sin embargo de la revisión del primer borrador, donde reviso estructura, coherencia de los personajes, etc. La participación en el diseño de portada también me resulta muy divertida.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere comenzar a escribir?

Como profesora de escritura creativa tengo claras algunas cosas. La primera, es que hay mucho talento escondido, y por tanto, animo a que quien quiera escribir, lo haga porque es muy bonito. La segunda, es que es necesario formarse, leer mucho y ser crítico con uno mismo para poder mejorar y avanzar en esto, los egos no son buenos compañeros. Y finalmente, creo que la disciplina de escribir mucho es un entrenamiento necesario. Con las horas invertidas uno se vuelve mejor, sobre todo si se suma como he dicho antes con ese espíritu crítico. En cualquier caso, escribir es para muchos casi una terapia.